Margaret Thacher y #laslentejasdetusuegra

Las empresas funcionan porque la gente que integra su equipo humano hace cosas –actúa– y para ello de forma previa toma decisiones, decisiones basadas en gran medida en la información que fluye por la organización –se comunica-. Podríamos por tanto afirmar que las empresas lo son en la medida en que sus miembros se comunican y actúan

Margaret Thatcher y la importancia de la acción correcta

Reflexionando sobre este post me acordé de una película que tuve oportunidad de ver hace unos meses: La Dama de Hierro, donde Maryl Streep interpreta a la primera ministra británica Margaret Thatcher. En una escena de la película donde se encuentra reunida con su equipo (creo recordar que el motivo era la huelga de los mineros y el pulso que mantenían con el gobierno, en cualquier caso un momento muy complejo), uno de los presentes aboga por «aflojar» la postura que mantienen porque la situación les está empezando a pasar factura en las encuestas de intención de voto, a lo que ella replica contestando que en ese momento está pensando preocupado por su puesto de trabajo, no en hacer lo que deben.

La dama de hierro

Y al margen del juicio personal que puedan tener sobre esa situación en concreto, lo relevante de la enseñanza es la importancia que tiene actuar de manera correcta, que nuestras acciones estén guiadas por un sentir del deber amplio, por un propósito o razón de ser de la organización en el medio y largo plazo, no a corto, tentados por la vía cómoda o movidos por intereses personales materializados en el ámbito profesional por una querencia a ascender en la jerarquía o a mantener el puesto o por simples prebendas. 

Esta manera de actuar tiene dos ventajas:

1.- Es lo mejor para lograr una buena carrera profesional, si quieres tener un alto promedio de rendimiento en tus acciones, el mejor consejo que pueden darte en este sentido es que te preocupes por hacer lo correcto y por decidir bien, no por acertar u obtener réditos en el corto plazo. Los resultados llegarán y te convertirás en un profesional solvente y valorado. 

2.- Es lo mejor para la organización en la que trabajas o con la que colaboras. Es cierto que la elección del camino correcto normalmente suele implicar la ruta difícil, pero además de ser más interesante el destino, estoy convencido que durante el recorrido en el cual se pone a prueba a la gente y a la organización nos alejamos del peligro de la mediocridad sin riesgos que decía Peter Drucker, se abren puertas con nuevas oportunidades y se lleva la organización a un nivel superior de rendimiento donde ocurren las cosas mágicas.

Veamos ahora cómo lograr que las personas manejen buena materia prima para decidir. En esta cuestión la Dama de Hierro tampoco se andaba por las ramas…

La comunicación y #laslentejasdetusuegra 

La buena comunicación está basada en la veracidad de la información transmitida, por ello no podemos permitirnos maquillar el mensaje por cuestiones de corrección política o porque sean conversaciones incómodas que prefiramos no abordar en todas sus dimensiones. Debemos fomentar la honestidad en la comunicación en nuestra organización, lo contrario es un error de bulto, sea a nivel directivo (un directivo tiene que orientar esfuerzos y comprometer recursos, y eso no puede hacerse bien con información sesgada o distorsionada) o de un trabajador de la base de la pirámide (la organización necesita enriquecerse con la información de la base si quiere evolucionar y no estancarse).

Huya por tanto de la corrección política (y recuerde que esto no está reñido con la buena educación y la empatía) y jamás retrase o camufle una conversación incómoda. Sea honesto y cultive una cultura de comunicación honesta en su empresa, hará mucho más fácil y agradable la vida a todos (bueno, a casi todos, ya que la gente mezquina, de malas artes y pobre de espíritu se encontrará incómoda… lo cual está muy bien).

Esta manera de comunicarse tiene dos ventajas:

– Favorece la rapidez en la toma de decisiones y mejora su enfoque, ya que evita dispersar las discusiones en cuestiones que no son relevantes. Una de las características que diferencian a los buenos y malos directivos/organizaciones es su capacidad para distinguir lo relevante de lo superfluo. Y la honestidad elimina ruido y nos orienta a lo relevante.

– Si trabajamos en/con una buena organización nos ahorraremos ridículos. Si las lentejas que te ha preparado tu suegra no están ricas, seguramente no se lo dirás o maquillarás el mensaje. A cambio, tu suegra pensará que eres un encanto de persona por tus mentiras o silencios piadosos (porque ¡¡ojo!! ella sí sabe que las lentejas hoy no han salido como debían). Pero en la empresa, si pasas por alto cosas obvias a los ojos de los demás o aceptas trabajos con deficiencias, los demás no pensarán que eres un encanto, pensarán que eres un inútil como profesional (y además te vas a cruzar con mucha gente que va a aprovecharse de esta situación complicándote más aún las cosas…).

Dado que los buenos o malos resultados de una organización dependen en gran medida de lo bien o mal que sus miembros se comuniquen y actúen, habla claro y elige la decisión correcta. Tus colaboradores y, sobre todo, tus clientes te lo agradecerán. Y además, así no tendrás que acabarte las lentejas si no quieres 😉

Autor: Francisco Negreira del Río

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